Toca quitar toda la cera de la espalda de peque, y quizá, si se porta
bien puede que hasta la folle y la deje correrse como Su puta que es.
Ahora había que quitar toda esa
cera de tu espalda, pero lo haría de una manera muy divertida. La ayudó a
levantarse y la llevo a un lugar apartado de la cama, cogió sus manos y las
apoyó en la pared, de manera que toda su espalda y su culo quedaban expuestos
al uso que Él quisiera darles.
Se pegó a ella, rozando su poya
contra su culo, y acercándose a su oído le susurró.
-Voy a hacer que salte toda esa
cera de tu espalda, +pero vamos a darle un toque de emoción al juego, te voy a
poner algo en la boca, si consigues aguantarlo todo el rato sin que se caiga,
luego tendrás tu premio, en cambio, si se case… Recibirás un castigo, y te
aviso, no vale dejarlo caer. ¿Lo has entendido?
-Sí Amo contestó ella.
![]() |
| |
Ella abrió la boca dócilmente,
y le puso un objeto fino en ella, no sabía que era, pero pronto lo descubriría,
pesaba un poco, tuvo que sujetarlo con los dientes, esa parte estaba como
forrada de plástico o algo así. De repente, el primer latigazo calló sobre su
espalda, estaba usando gato de colas para hacer saltar la cera de su espalda,
nunca antes habían usado ese instrumento para azotarla en la espalda, y no
sabía cómo era, la verdad que no le hizo mucha gracia, ella prefería la fusta,
pero sabía que a Él no terminaba de convencerle. Cuando había recibido dos
latigazos, la primera gota de cera cayó en sus tetas, Él lo supo por el saltito
que ella dio, no lo esperaba, lo que le había puesto en la boca era una vela, le
encantaba la sensación, intentado no dejar que la vela cayese de su boca, le
dijo que siguiese azotándola, le gustaba y no quería que parase. Él siguió
azotándola, hasta que no le quedó ni una pizca de cera por su espalda, lo que
ahora estaba lleno de cera eran sus tetas, la vela había estado goteando
despacio por todas ellas.
Cuando paró, tenía la espalda
muy roja, le preguntó que si le dolía y ella le dijo que no, pero que estaba
muy excitada que le gustaría correrse, Él no le dio respuesta, tenía algo preparado
para ella. Le quitó las manos de la pared y apoyó su cuerpo contra la fría
pared, empezó a frotar su dura poya contra el culo de ella, mientras que metía
la mano en su coño, para ver lo mojado que estaba, todo su flujo empezaba a
correr por las piernas hacia abajo, le encantaba esa situación, porque el juego
no había hecho más que empezar, la estuvo acariciando un rato, le metió dos
dedos y empezó a follarla con ellos, ella comenzó a gemir estaba a punto de
correrse, pidió permiso para hacerlo, pero Él le dijo que no, y paró de
tocarla, retiró su mano del coño, yla llevo a la boca de ella, para que
limpiase su mano con la lengua, odiaba que hiciera eso con ella, no lo
soportaba, aunque eso es lo que le expresaba a Él en voz alta, en su fuero
interno, sabía que era de las cosas que más le excitaban, aunque nunca lo
reconocería ante Él. Y la excitaba tanto porque sabía que cuando decidiera
premiarla con el orgasmo sería brutal, pero sobre todo porque de esa manera era
como más sometida se veía a Él.
Cuando dejó sus dedos
completamente limpios. El la cogió por la trenza y la puso de rodillas en el
suelo, empezó a llevarla como una perrita tirando de la trenza que se había
hecho esa mañana con la ayuda de Él. Iba un poco incomoda ya que no veía nada y
eso le producía cierta sensación de inseguridad aunque sabía que Él no iba a
dejar que la pasara nada, la colocó de rodillas, la soltó la trenza y de
repente la volvió a coger, le dijo que abriese la boca, que había sido una
buena chica y ahora iba a recibir su premio. De repente notó como toda la poya
de su Amo entraba en su boca, no lo esperaba y casi se ahoga. Él la sacó la
dejo tres segundo para que cogiera aire y volvió a repetir la misma operación,
esta vez ella ya sabía lo que había y no la cogió desprevenida, comenzó a
chuparle toda la polla, primero sin usar las manos, cuando notó que ya la tenía
bien ensalivada, empezó a masturbarle mientras poco a poco le lamia los huevos,
como sabía que a Él le gustaba, en ese momento hacia un rato que Él le había
soltado el pelo para dejarla hacer a su gusto, ella iba cambiando, primero le
lamia los huevos e iba subiendo por la poya hasta llegar a la punta donde se
detenía y le pasaba la punta de su lengua, para después metérsela toda en la
boca hasta la garganta, y empezar a follarse la garganta, cuando hacia eso, Él
le sujetaba la cabeza para que la mantuviese ahí dentro el mayor tiempo
posible, cuando ella notaba que le entraba ansia hacía un poco de fuerza hacia
arriba y la sacaba para luego volver a hacer lo mismo. Notó como Su Amo
empezaba a disfrutar por los gemidos que estaba consiguiendo de Él, tanto es así
que pensó que se correría en su boca. Pero
cuando se disponía a volver a metérsela en la boca la cogió del pelo y la
apartó. Quería esperar un poco más. De rodillas según estaba, la ayudó a subir
a la cama, y la puso a cuatro patas.
+-Ahora me voy a cobrar cada vez
que te has mordido el labio sin mi permiso, cada cosa que has hecho que sabes
que no me ha gustado.
Le dijo esto, mientras ella notaba como iba
moviéndose por la habitación. Empezó a acariciarle el culo, con lo cual ella
llegó a la conclusión de que esa sería la parte que iba a castigar ahora, lo
que no sabía era cómo. No tardó mucho en descubrirlo, de repente notó como un
cinturón de cuero se clavaba en el lado derecho de su culo, el grito fue
fuerte, eso le había dolido, le pidió que bajara un poco la intensidad, Él
acarició donde había caído el golpe para aliviarla un poco, en el siguiente
azote oyó el ruido del cinto cortando el aire, pero no llegó a impactar en su
culo, de nuevo repitió la operación oyó el ruido pero no llego a ella ningún
dolor, la siguiente vez cuando lo oyó sí que lo sintió, estaba jugando con
ella, con la ventaja de que no veía para hacerla sufrir y rabiar más, cuando
llevaba 20 azotes su culo le ardía, sentía un hormigueo por él, debía estar del
color que a Él le gustaba muy muy rojo, lo acarició para aliviarla un poco a la
vez que le decía que no volviera a actuar de esa manera o recibiría el doble
que esta vez.
Ella con lágrimas en los ojos
le prometió que no volvería a hacerlo, se acercó a su cara y recogía cada lágrima
que salía de debajo de la venda, no quería verla llorar, eso no le gustaba
nada, ella notó como se tensaba a su lado, y le dijo que lo sentía mucho, que
todo estaba bien, que no lloraba porque le doliera sino porque sabía que no
había actuado bien en su momento, pero que quería continuar con el juego.
Él se colocó detrás de ella,
que seguía a cuatro patas, ella pensó que por fin iba a follársela, estaba
deseando no podía aguantar más estaba totalmente frustrada, Él la agarró por la
trenza y la incorporó, la espada de ella tocaba el pecho de Él, cogió su
barbilla y le giró la cara para poder besarla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario