Será un placer leer vuestros comentarios.... Espero que os guste
Se moría por correrse, por sentir su poya dentro de
ella, y Él no quería, o al menos no lo hacía y eso la fastidiaba el doble.
-Vamos a hacer algo por ese culito, que debe dolerte.
La levantó de la cama, le quitó la venda de los
ojos, mientras que la besaba, por la boca y el cuello, le encanta que la
besara, la volvía loca. La llevó al baño, la dejó encima de la alfombrilla, no
quería que cogiese frío, encendió el agua de la bañera, la puso a una
temperatura templada, puso el tapón para que se llenase, echó unas sales de
baño relajantes y la ayudó a meterse en el agua, la cogió de la mano para que
no resbalase, le dijo que se sentase, pensó que el también entraría pero no lo
hizo, cogió una esponja, la fue mojando y empezó a pasarla por los hombros, el
agua empezó a correr por su espalda hacia abajo, el contacto de su culo con el
agua fue un poco impactante, le dolía un poco, y el agua la ayudó a relajarse y
rebajar un poco el dolor.
Entró en el agua, se colocó detrás de ella, la
levantó un poco, quería que se sentase sobre sus piernas, que se relajase, se
lo había ganado, la recostó en su pecho, y ella se acomodó ahí, la besó en la
cabeza, le pasó los brazos por encima de los hombros y la abrazó, quería parar
el tiempo, estaba muy bien así. Le bajó las manos por su torso, hasta las
tetas, le encantaban sus tetas. Después de un rato así, sin moverse sin hablar,
solo descansando, disfrutando de ese momento. No sabía cuánto tiempo había
pasado, pero se despertó en los brazos de Él, se había dormido, la estaba
mirando con una sonrisa de oreja a oreja, a lo que ella respondió con otra. Se
besaron.
-Pequeña, vamos arriba, vamos a jugar a otra cosa.-
Le dijo sonriendo.
La ayudó a levantarse, y Él lo hizo también, quitó
el tapón, encendió el agua, a una temperatura templada, y con el agua y la
esponja, empezó a masajear un poco el culo de ella, le preguntó si le dolía un
poco menos, y estaba mejor, ella le dijo que sí, que apenas le dolía ya. Cuando
acabó, salió de la bañera, y le dijo que la esperase allí, cogió una toalla
bien grande, la ayudó a salir y echándose Él la toalla por encima, la acurrucó
entre sus brazos para secarla. Tenía muchísimas ganas de darse un baño con
ella, de poder ser Él quien la secaba. Cuando estaba totalmente seca, la cogió
de la mano y la llevó a la cama de nuevo.
Lo que tenía pensado para ahora era más delicado, ya
lo sabía.
-Ahora tendrás que relajarte preciosa vale.
Ella asintió con la cabeza, la puso de rodillas
sobre la cama, le puso un cojín debajo del vientre, para que apoyase el torso y
la cabeza en la cama, y dejase el culo levantado, así que era eso, iba a jugar
con su culo, respiró hondo, sabía que Él nunca la haría daño. “¿Estás lista?”
Le preguntó, ella asintió con la cabeza, no podía responderle, estaba demasiado
nerviosa.
Notó como su dedo, mojado en lubricante, empezó a
tocarla por fuera, quería que se relajase, después de eso, pasó a coger las
bolas, las bañó en lubricante, no quería hacerla daño, así le resultaría más
fácil, puso la primera bola en su culo, y empezó a hacer presión poco a poco,
pero ella estaba demasiado nerviosa y no lo conseguía, le dijo que se relajase,
que así no podrían hacer nada. Dejó caer las bolas, la tumbó bocarriba en la
cama, y Él se puso a horcajadas encima de ella, comenzó a besarla por todos
sitios.
-Preciosa tienes que relajarte, no voy a hacerte
daño, pero tienes que poner un poco de tu parte, sino no podré hacerlo.- Le
decía todo esto a la vez que la besaba.
Ella le dijo que lo quería volver a intentar, que
dejase que se colocara otra vez. Pero ahora Él quería besarla, no quería parar
de hacerlo, aunque ahora que había conseguido que se relajase, volvería
intentarlo. Se levantó, ella se colocó, puso el cojín debajo de la barriga para
estar más cómoda, y le dijo que lo hiciese.
Cogió las bolas, y volvió a poner la primera en su
culo, no era demasiado grande, empezó a empujar, esta vez no notó presión por
parte de ella, y consiguió que entrase, ella dio un pequeño gritito cuando la
tuvo dentro, Él la masajeó un poco el culo, quería que se acostumbrase a la
sensación de estar llena. Le dijo que lo estaba haciendo muy bien. Con la bola
metida en su culo la tumbó bocarriba, le hizo que separase las piernas, y se
tumbó para comerle el coño que tanto le gustaba, empezó dando unos lametones en
su clítoris, a los que ella respondió con unos gemidos, estaba muy cachonda y
si seguía así se acabaría corriendo, se lo pidió, y su respuesta fue que no
podía, y que no iba a parar, que contase hasta diez y respirase hondo, pero que
no se corriese lo estaba haciendo muy bien, y no quería tener que castigarla
por desobediente. Siguió un poco más así, y luego pasó a morderle la ingle y la
parte interna de los muslos, para volver después a lamerle todo el coño, a
meterle la lengua dentro de ella, le estaba costando mucho el no correrse, pero
lo haría. Después de comprobar que no se correría, la cogió casi como si fuese
una muñequita y la volvió a poner de rodillas en la cama, ahora voy a sacarte
la bola pequeña, relájate, fue tirando poco a poco, y ella sentía como la bola
iba saliendo de dentro de ella. Cuando estuvo fuera, volvió a masajearle el culo, le preguntó si
está bien.
-Sí Amo- Mientras que contestó se colocó detrás de
ella, puso la punta de su poya en el culo, y…

No hay comentarios:
Publicar un comentario