miércoles, 12 de junio de 2013

Primer encuentro de peque con CG (Parte VII)



Siento haberos hecho esperar, pero no estoy pasando mis mejores días. Este es el penúltimo relato de esta historia. Espero que os guste. Espero también leer vuestros comentarios, ya que así sabré si es lo que esperábais o no, y luego de esto, vendrán otro tipo de relatos. A ver si os animáis y me decis algo. Besitos muchos, sonrrisas miles
De esa guisa, con las manos atadas por encima de la cabeza, Él colocado detrás de ella, rozándola, estaba tan excitada y sabía que quería correrse, pero para acabar ese día tenía algo especial preparado para ella. La penetró de repente con tres dedos, ella gimió por la sorpresa, empezó a mover los dedos dentro de ella, mientras que con la otra mano la acariciaba el clítoris, notaba como se iba dilatando y le metió un cuarto dedo dentro de ella, movía la mano al a vez que la acariciaba.



-Estoy a punto de correrme.-

De nuevo en ese largo día Él paró, se acercó y le mordió el lóbulo de la oreja.

-No pequeña, aún no.

Cuando se le pasó, volvió a hacerle otra vez lo mismo, volvió a penetrarla con cuatro dedos mientras que la acariciaba, después de haberla cortado como cuatro veces más, le sacó los dedos, se apartó de ella y cogió el gato.

 -Ahora quiero comprobar hasta donde llegas como estuvimos hablando el otro día.

Empezó a azotarla, primero en el culo, no pensaba parar, quería que dijera la palabra, sabía que le iba a costar mucho trabajo, porque ya lo habían hablado pero quería oírla, era su manera personal de bajarle los humos, el culo cada vez lo tenía más rojo, le encantaba el matiz que tomaba, le volvía loco, le estaba costando bastante trabajo, teniendo en cuenta su autocontrol el no follársela ahora mismo y llevarla al séptimo cielo, e ir Él con ella, eso era lo que en realidad quería, pero tenían que esperar. Empezó a bajar con sus azotes por las piernas, hasta que tomó el mismo color que su culo, cuando eso ocurrió volvió a azotarla en el culo, ella ya no pudo aguantar más, comenzó a gritar, eso le dolía pero aún podía aguantar. No sabía cuántos azotes iban ya, pero con cada nuevo golpe que caía sobre su piel era como si la desgarrase, estaba tranquila porque sabía que no llegaría a eso, antes pararía aunque no dijese la palabra, aquello le dolía demasiado, las lágrimas llegaron a sus ojos y empezaron a derramarse por su cara, no podía más, dijo la palabra y en menos de un segundo Él paró con sus azotes, la soltó las manos, la sujetó entre sus brazos y la abrazó.

-Tranquila pequeña, lo has hecho muy bien, te conoces muy bien, ha sido tal como me dijiste preciosa, hasta que no han llegado las lágrimas has aguantado.

La llevó a la cama, la tumbó bocabajo, y le untó todo el culo y las piernas donde la había golpeado con una crema para que el dolor se le calmase, estaba frustrada y cansada, no duró ni cinco minutos más despiertas, el pequeño masaje que Él le estaba dando la dejó en un duerme vela, que al final hizo que se durmiese.

No sabía cuánto tiempo había pasado dormida, abrió los ojos y le vio acostado a su lado, estaba dormido aún, no quería despertarle, aunque si lo hacía igual podía convencerle para que le diese lo que tanto ansiaba… su orgasmo. Pero estaba tan lindo dormido, y parecía tan relajado, que no pudo, simplemente se dio la vuelta y se acurrucó a su lado, volvió a quedarse dormida. Cuando se despertó de nuevo, seguía dormido, fue al baño, tomó un poco de agua, miró el reloj, era la una de la tarde ya, no sabía cuánto tiempo había dormido, la noche anterior se quedó dormida y no miró la hora. Volvió a la cama, se puso sobre Él al ver que estaba medio despierto, y empezó a besarle, quería calentarle que la follase de una vez y se corriesen juntos, su cuerpo ya no podía más. Él que vio venir sus intenciones, abrió los ojos, le dio los buenos días y un beso, y la tumbó a su lado.

-Todavía no putita.

 La llevó a la ducha, se ducharon juntos, le preguntó si tenía hambre, y ella le dijo que sí que tenía bastante, mejor porque tengo pensado un plan perfecto para hoy. La llevó de nuevo a la habitación, y la ayudó a vestirse, cuando los dos estaban listos, ella se dirigió a la puerta para marchar, pero Él tenía algo preparado antes de irse, la llamó y le enseñó algo…

3 comentarios:

  1. Mmmmm... exploratorio de los límites....

    Me gusta....

    No se si es lo que yo esperaba. Lo que si se es cómo lo cuentas. Sumamente excitante...

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Mas que explorar los límites es... Un haber quien puede más, jajajajajaja. Pero fue divertido en cualquier caso

    ResponderEliminar