Espero que os guste. Espero respuestas. Besitos varios, sonrrisas varias...
-¿Quieres hacerlo pequeña?
Le preguntó, sabía que sí que
quería y Él también estaba deseando, pero también sabía que le daba un poco de
miedo.
+-Sí Amo.- Le contestó con un hilo
de voz apenas perceptible. Estaba asustada y Él lo sabía, la tumbó en la cama,
y se colocó a su lado, quería que estuviese segura, que se sintiese segura con
Él, ya debía de tener claro que no la haría daño. La besó en la boca, le
encantaba su boca, nunca se cansaría de mordérsela y besarla, era tan…
sugerente, atractiva, provocadora…
Ella airada le contestó que qué
pregunta más tonta, que ya sabía que sí que lo hacía, sino no estaría ahí con
Él ahora mismo.
-Hazlo
Él le dijo que no lo iba a hacer, porque no
aceptaba órdenes de su sumisa, a ella le dio la risa, le encantaba como podía
pasar de un momento tensó en el que se sentía insegura, a sentirse protegida a
su lado, sabía que no le haría ningún mal. Le pidió que por favor lo hiciera,
Él la puso cara de… no sé, no sé, tengo que pensarlo, y empezó a reírse, a lo
que ella contestó con otra sonrisa, esa sonrisa suya le volvía loco, y lo peor
de todo es que ella lo sabía. En un rápido movimiento la puso bocarriba en la
cama, y en dos segundos se lo encontró montado de nuevo encima de ella, a
horcajadas, con las manos por encima de su cabeza y las de Él la sujetaban para
que no se moviese, la empezó a besar y morder por toda la boca, y bajo hasta su
cuello.
Voy a marcarte a mi manera
Señorita.
Le mordió todo el cuello y
siguió bajando por sus tetas, era su turno de nuevo, ella pensaba que si no
había tenido suficiente con lo de antes, tenía el pecho bastante sensible, no
quería que la mordiese más por ahí, pero no se lo iba a decir, en el fondo la
volvía loca. Cuando notó que no estaba del todo cómoda cuando le mordía los
pezones siguió bajando hasta su ombligo y luego a los costados, ella empezó a
patalear, eso la hacía cosquillas y Él lo sabía por eso lo estaba haciendo,
empezó a pedirle entre carcajadas que parase, que la hacía cosquillas y no
aguantaba más, Él levantó la cabeza para mirarle y le negó con ella, para
seguir con su particular juego. Cuando ella le dolía la barriga ya de tanto
reír, decidió parar, por fin… pensó ella, odiaba las cosquillas, bueno en
realidad, si se las hacia Él… no las odiaba simplemente le resultaban un poco
incómodas. Volvió a empezar a morderla, desde su ombligo, bajando hasta su
coño, cuando llevaba un rato comiéndoselo, ella casi le grito.
-Deja que me corra de una vez
por favor.
Esto se lo dijo prácticamente
gritando, Él la miró atónito, no esperaba esa reacción por parte de ella, se
puso muy serio y le dijo que la dejaría cuando Él quisiera, ella, dándose
cuenta de su erro, le pidió disculpas rápidamente, sabía que no había actuado
bien, pero estaba tan cachonda, necesitaba correrse, y Él no lo veía o no lo
quería ver. La cogió del brazo, se sentó en el borde de la cama, y a ella la
puso justo encima de sus piernas, tu manera de hablarme merece un castigo nena,
le dijo, y empezó a azotarla con la mano, en su culo, ella no dijo nada, sabía
que no había actuado bien y que merecía eso, con cada azote que Él le daba ella
en silencio le pedía perdón y le daba las gracias. Al principio los contó pero
ya había perdido la cuenta de cuantos llevaba, solo sabía que el culo le ardía,
sentía un pequeño hormigueo, cuando paró la puso de pie y la llevó al espejo
del baño, para que se viese el culo, estaba muy rojo, y en algunas partes aun
podía diferenciarse los dedos de su mano como si de un tatuaje en color rojo se
tratase.
No vuelvas a hacerlo…- Se lo
dijo Él en tono serio y estricto, ella le prometió que no volvería a perder los
papeles, que había aprendido la lección pero que por favor la perdonase, no le
gustaba verlo enfadado. La besó en los labios y le susurró al oído que ya
estaba olvidado
La volvió a coger de la mano,
la llevó a la cama y le dijo que se colocase el cojín debajo de su barriga y se
colocase cómoda, Él se acercó a su lado, la besó en los labios y le susurró que
estuviese tranquila. Se levantó, se puso detrás de ella y comenzó a acariciarle
el culo con un dedo, como antes había hecho, cuando consiguió meterlo dentro lo
sacó, se mojó la poya en lubricante y la colocó en su culo, empezó a hacer
presión contra su culo, vio como ella agarraba las sabanas y clavaba o al menos
intentaba sus uñas en el colchón, después de un rato, consiguió meterle la
punta de la poya en el culo, cuando entró ella dio un pequeño grito.
Ella no podía hablar, solo
asintió con la cabeza, la acarició la espalda, esperaría un poco para que su
culo se acostumbrara a tenerla dentro, le acarició la espalda le dio algún
azote y la acarició el coño con la mano, eso fue lo que consiguió que se
relajase bastante más, y eso le gustaba, sonrió para sí mismo.
-Pequeña voy a seguir empujando
un poco más, si no aguantas por favor dímelo.- Ella volvió a asentir, para
seguir empujando para que su poya entrase, la seguía acariciando en el coño,
sabía que podía correrse, pero si era la única manera de que se relajase lo
haría así, aunque de todos modos, se lo volvió a repetir, quería ver hasta qué
punto podía llegar su autocontrol. Según la poya iba entrando en ella, le
parecía que la estaban rajando en dos parte, pero sabía que tenía que aguantar
un poco, que ese dolor solo sería al principio, pero no podía evitar los
grititos, le dolía y no podía evitarlo, sabía que estaba haciendo lo imposible
por que se relajase, y ella lo intentaba pero aún le costaba mucho. El notaba
como su culo iba engullendo su poya poco a poco y le encantaba, cuando estaba
casi entera dentro la avisó de que iba a dar un último empujón para que
terminase de entrar, a pesar de que la había avisado no pudo evitar el grito de
dolor, eso sí le había dolido, Él intento calmarla con las caricias en su coño
y los besos en su espalda, se quedó ahí quieto sin moverse, ahora el culo de
ella tendría que acostumbrarse. Cuando llevaba un poco sin moverse, le preguntó
si estaba mejor, y que ahora iba a follarla, pero que tenía que seguir así de
tranquila, empezó a moverse dentro de ella, la sacó poco a poco y cuando estaba
a punto de sacarla la volvió a meter despacio también, no quería hacerla daño,
y si lo hacía de golpe seguramente lo hiciera, poco a poco consiguió follarla
sin problema, pero aún tenía mucho trabajo para poder follarla por el culo sin
hacerle daño y con ella totalmente tranquila.
-No puedo más por favor.- Le
dijo, estaba demasiado dolorida.
Él le dijo que lo entendía y
que ahora se la iba a sacar entera, lo hizo poco a poco, cuando la sacó a ella
le dolió un poco. Ella calló bocabajo en la cama, y el la acarició el culo y se
lo masajeo un poco.
-¿Seguimos?- Le preguntó Él
cuando vio que se había relajado un poco ya, la dio un azote en el culo, y ella
le dijo que sí, que nunca se cansaba de jugar con Él. La puso bocarriba, le
puso la venda en los ojos otra vez y le ató las manos al cabecero…

Me encanta cómo escribes,.... uffff,... es sensacional cómo rellenas mi imaginación de perspectivas y sensaciones, del mismo modo en que tu coñito se rellena de buen rabo cada vez que eres fornicada con deseo supremo...
ResponderEliminarEres buena, muyyyy buena...
Te veo en mis sueños y te leo en tu blog...
Cheby
PD: Quiero leer pausadamente todo esto con mi novia e interpretar nuestra propia variante de tus experiencias (sean imaginarias o no),... ya te iré contando el resultado. De momento es capaz de tener multiorgasmos el 100% de las veces, tener orgasmos místicos que le pueden durar horas, y desde hace poco eyacular a lo bestia y poner todo perdido de squirt... con tus relatos y experiencias creo que podría llegar a una siguiente fase... mmmmmm
Muchas gracias Cheby, ya sabes que para mi es todo un halagao esas palabras viniendo de ti, ya que no hace tanto eras tú quien rellenaba mi fantasia. Me alegro muchisimo de que os guste, y espero que me cuentes que tal efecto surtió en tu pareja, si llegó a pasar a la siguiente fase... Un beso, peque{GC}
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