jueves, 13 de junio de 2013

Primer encuentro de peque con GC (Parte VIII)



Él tenía en la mano un juguetito pequeño, ella de lejos no identificaba lo que era, pero según se fue acercando a Él vio que era un pequeño huevo vibrador con control de mando a distancia. En ese momento se le encogió el estómago, sabía lo que iba a hacer con eso y no le gustaba la idea, se lo había dicho muchas veces que un día saldrían a pasear con eso puesto, y se lo iban a pasar muy bien. La besó mientras levantaba su vestido y le metía la mano por dentro del tanga, colocó el huevo justo en el lugar adecuado, y lo probó con la primera potencia, el huevo empezó a vibrar y ella no pudo evitar estremecerse, cómo le podía hacer eso, sabía que estaba muy cachonda, que el día de antes no la había dejado que se corriese y ahora le hacía esto, lo menos que podía pasar es que se corriese en mitad de la calle. De repente Él paró el huevo, sacó la mano y fue al baño, se puso un poco de colonia y volvió a donde estaba ella.


La cogió de la mano y la sacó de la habitación casi a rastras, no habían hecho nada más que salir y ya estaba jugando con ella, al subir en el ascensor se encontraron con una pareja mayor que también bajaba, ella muy correcta les saludó a ambos con una sonrisa, pero esa sonrisa se desvaneció cuando notó como el huevo empezaba a moverse a una velocidad bastante grande, ella le miró y Él le contestó con una sonrisa, ella empezó a poner unos gestos un poco extraños y la pareja que se dio cuenta le preguntó si se encontraba bien, Él la cogió por la cintura y le dijo: -Otra vez te dio el dolor de rodilla cielo.

-Sí, ya sabes que hoy me levanté peor,- Dijo ella intentando disimular mirando a la mujer.

Al salir, dejó que la pareja saliese delante y puso le puso cara de enfado, la pareja se despidió de ellos, y salieron del hotel. Ellos siguieron sus pasos pero se dirigieron a otra dirección.

Primero iban a dar un paseo, en ese paseo activaba el aparatito de vez en cuando, entraron a alguna tienda, y siempre le hacía lo mismo, le ponía el aparato a la máxima potencia y tenía que preguntar algo a la dependienta, por lo que le costaba mucho el mantener un tono de voz normal.

Cuando pararon a comer, la llevo a un restaurante, Él pidió una mesa apartada, ella pensó que iba a dejar que se corriese así, y la verdad a ella ya le daba un poco igual, lo único que quería era correrse de una vez, no podía más. Les trajeron la carta, decidieron que tomar, y Él le dijo que pidiese ella, cuando llamó al camarero, conectó el huevo a baja potencia, ella le miró suplicando que no lo hiciera, pero Él no atendió a sus súplicas, cuando comenzó a pedir, Él fue cambiando los niveles de potencia del huevo, por lo que cada vez estaba más nerviosa, más excitada y a punto de correrse. La comida discurrió así, con Él encendiendo y apagando el vibrador y sin dejar que se corriese, y tampoco se iba a poner a suplicarle ahí, en mitad de un restaurante.

Cuando acabaron de comer, pagó y salieron, estaban dando un paseo, ella notaba todo lo mojada que estaba, no podía más, necesitaba correrse, ya no podía aguantarlo más. Él la cogió de la mano y le dio un tirón, se apoyó en una pared y la atrajo hacia Él, comenzó a besarla, por esa acera no pasaba mucha gente, pero por la de enfrente sí pasaba bastante, conectó el vibrador al máximo, metió una pierna entre las de ella, para hacer que notase el vibrador mucho más, ella le dijo que si no paraba eso se iba a correr.

-Córrete aquí nena, llevas deseándolo desde ayer y ahora tienes permiso, hazlo.- Eso fue una orden en toda regla, no quería correrse en mitad de la calle no le gustaba eso del exhibicionismo, pero ya no podía aguantar más, y Él no iba a parar, eso lo tenía claro, apoyó la cara en su pecho, y comenzó a correrse, no se podía creer que estuviese haciendo eso allí, estaba disfrutando como nunca. Cuando acabó notó que las piernas le fallaban, menos más que Él la sujeto o se habría caído al suelo, la besó, y le dijo que era hora de irse, ahora le tocaba a Él.

Cuando notó que estaba más tranquila, la cogió de la mano de nuevo, y empezaron a andar, camino al hotel, era su turno pensó. Y lo iba a disfrutar tanto como ella.

¿FIN?

2 comentarios:

  1. Me encanta esa suspensión del orgasmo, para ir acumulando la tensión sexual, haciendo que esté palpitante en el interior de ella y que luego explote como una bomba de placer....

    Peque... fantástica ;)

    PD: No le des fin...

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  2. No Cheby amor, no tiene fin, pero eso para otra ocasión Gracias Cheby PD: a ella no le gustaba tanto cuando le suspendian el orgasmo, jijijiji

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